El mundo está dividido entre personas que creen en el destino y personas que creen en las decisiones que tomamos.
De cualquier modo, tu destino o decisión te ha traído a este pequeño rincón marcado por un estigma donde las reflexiones y los sentimientos son protagonistas.
Bienvenido al blog de una chica estigmada, una chica extremista e indecisa, sumisa de la música, las emociones y demás placeres de la vida.
Bienvenido a este desorden emocional, mi mente.







Seguidores

lunes, 7 de diciembre de 2015

ME MUDO A YOUTUBE

Hola, bloggers,
hace un año que no subo nada a este blog y me da muchísima pena no hacerlo, pero hoy tengo una buena noticia para todos los que seguís leyéndome.
Me he creado un canal de youtube al que pienso subir muchísimos vídeos de todo tipo: recomendaciones, diy (do it yourself), reflexiones, retos, varios looks con ropa y maquillaje, etc.
Como veis, no me voy a centrar en ningún tipo de tema para vídeo, habrá para todos los públicos sean chicos o chicas.
En el primer vídeo, explico por qué estoy en youtube. Podría dejaros el vídeo y no escribir más, pero sé que vosotros sois más de leer, así que tenéis que saber que he decidido comenzar este proyecto por dos razones, una de ellas es simplemente porque me gusta este mundo, llevo años viendo vídeos de youtube y me encanta lo que hacen, además estoy estudiando la carrera de publicidad y relaciones públicas así que veo en youtube una oportunidad para expresar mi opinión a la par que utilizo programas de edición que me enseñan en la carrera.
Otra de las razones, y para mí la más importante y solidaria es que al final de cada vídeo hablaré de un animal que necesite ayuda, adopción o lo que sea. Yo soy voluntaria en una asociación de animales que hay en Sevilla, esta asociación es Defensa Felina, así que hablaré en cada vídeo de uno de los gatos del refugio en caso de que nadie me envíe un caso externo.

Por supuesto, espero que disfrutéis viendo mis vídeos tanto como yo disfruto haciéndolos y editándolos. La verdad es que me lo he pasado realmente bien realizando el primer vídeo, aunque los nervios me hayan comido un poco...

3, 2, 1.............ACCIÓN!!





sábado, 20 de diciembre de 2014

Nada se escapa a la imagen

Soy de las que piensan que sí se debe juzgar a un libro por la portada (no me sentenciéis, en el caso de las personas no opino lo mismo).
Pienso que hay que saber venderse, que el lector elija tu libro y no el de otro, que el "devora libros" pasee con mirada hambrienta entre las estanterías de la biblioteca y agarre tu libro como si fuera la mejor pieza de la sala. Y es cierto que han habido grandes historias que han permanecido y aún permanecen atrapadas y escondidas detrás de portadas que no les hacen justicia. Pero es que creo que si alguien no sabe dar la imagen que desea, ¿por qué debo de fiarme de su palabra?
Me encantan los autores que cuidan tanto a sus letras como a las portadas, pues quizás sus libros estén huecos, pero gracias a su portada se habrá conseguido que alguien más lea su historia.
Cuando hablé sobre esto hace unas horas, un amigo mío me preguntó que qué pasaba con los libros que no quieren dar una buena imagen y que sólo quieren llegar a un perfil muy concreto, aquellos libros para los que sólo era válido un número selecto de lectores. Le respondí con que no había hablado de ningún tipo de imagen, ni de qué se consideraba una buena imagen, pues que algo sea bueno depende de para quien, sobre todo si se trata de algo tan intangible como la imagen.
Para el caso de un autor que sólo busca a un grupo de lectores concreto, se crea una imagen con el fin de llegar a ese público tan selecto. Quizás para algunos, la portada no concuerde con la historia encerrada, pero para el lector que eligió el libro por su portada sí lo será.
El mundo en el que vivimos es por suerte o por desgracia un mundo de personas superficiales. Las personas no somos lo que decimos, sino cómo lo decimos y con qué gestos lo hacemos. Existe un sublenguaje en el que se encuentra la imagen, por lo que reivindico que se aproveche ese punto de vista superficial que tiene el ser humano, que aún siendo un defecto le saquemos partido.
Cuando vi este libro en la biblioteca de mi facultad me encantó, a la vez que consiguió que diera la razón a su nombre. "Nada se escapa a la publicidad", tampoco a la imagen.
En estas semanas yo sí me escaparé, en parte, de la publicidad, al menos de las clases de publicidad, aunque las eche en falta.



Una foto publicada por Carmen Cobain (@carmencobaindc) el

miércoles, 8 de octubre de 2014

Noventa y seis, CONSEGUIDO

Probablemente el objetivo número 96 de mi lista de cosas que hacer antes de morir sea de los más importantes, el más valiente y el más generoso.

Ayer, realicé mi primera donación de sangre, la primera de muchas.
A mí nunca me ha dado miedo la sangre, ni me han impresionado las agujas, es más, suelo mirar porque la curiosidad me puede, por lo que pensé que esta vez iba a ser como otro pinchacito cualquiera.
Sin embargo, conforme se iba acercando el momento en el que me tocaba donar, sentía más miedo e impresión.

No voy a olvidar las palabras de calma que me regaló uno de los enfermeros allí presentes, el cual llevaba ya 96 donaciones realizadas (¿casualidad que sea el mismo número del puesto en el que está este objetivo en mi lista?).
La verdad es que me emocionó muchísimo lo que me dijo, y como no, por culpa de mi sensiblería por poca se me escapa una lagrimilla.
Os animo, bloggers, a que donéis sangre, porque no hay acto más generoso, donamos algo que no nos sobra a alguien que realmente lo necesita, salvamos vidas indirectamente, y es algo que a mí me ha llenado más de lo que creía.
Así que, concluyo diciendo que merece la pena aguantar el pinchazo si mientras piensas que con ello estás ayudando a muchas personas.
Vamooooos todos a donar, venga!





jueves, 2 de octubre de 2014

Hispalis

He vuelto bloggers, y vuelvo escribiendo desde la ciudad más bonita de Andalucía, porque no me atrevo a decir de España sin antes recorrerme cada rincón.

¿Me habéis echado de menos? Yo a vosotros mucho, y con vosotros me refiero a escribir y subir textos para que me leáis, para que comentéis y compartáis mis letras conmigo.
Creo que este ha sido el parón más largo desde que empecé a escribir online, todo culpa del último curso y decenas de cosas más que ya os iré relatando sutilmente entre metáforas.

Debéis saber que al fin me decidí con el tema de qué carrera escoger, después de estar más de un año totalmente perdida, acabé llegando a la conclusión de que lo que más me apasiona es el arte, pero también la originalidad, me encanta ver cosas que nunca antes he visto, me encanta soñar y aunque no me guste tropezar llegué a la conclusión de que el mayor tropiezo era escoger una de esas carreras "con salida" (¿de verdad eso existe ahora?) que únicamente me parecían "un poco interesantes", pero no llegaban a convencerme.
No tropecé, aunque muchos consideraron que me había lanzado al abismo, y qué genial estoy en él!!
Y ahora me encuentro en la ciudad del color especial, la de paseos por las noches por el barrio de Triana, mi Sevilla, estudiando algo que me encanta, la Publicidad, aunque he de confesaros que tuve mis dudas entre ésta y marketing, pero la publicidad acabó seduciéndome por tener ese punto de vista y esa perspectiva diferente.
Me arriesgaré diciendo que no me he equivocado, y qué feliz estoy!!

Espero que a vosotros os haya ido tan bien como a mí en estos meses, que vuestras vidas os hayan dado cientos de sorpresas, y que cada día miréis al mundo de una forma diferente, porque nunca es igual que el día anterior, aunque.. seamos claros, Sevilla es preciosa siempre, y si no, mirad este vídeo que grabé desde la Giralda, de una Sevilla en lágrimas.

video



Pd: Siento retomar el blog únicamente con esta entrada tan corta. Hace unos meses dejé una en borradores y se ha borrado, pero prometo escribir más continuado a partir de ahora, y prometo relato que ya toca y Sevilla inspira mucho. Se agradecen comentarios!! :)


domingo, 23 de febrero de 2014

Pensamiento nº10 Ser o no ser valiente

¿Es de ser cobardes huir dejándolo todo, dejar de seguir luchando y correr a esconderse debajo de unas sábanas abrazando a un peluche o un cojín?
Siempre nos han dicho que debemos mantenernos fuertes, aguantar, sacar esperanza, ánimo, perseverancia, que lo que fácil viene fácil se va, y que nadie dijo que fuera fácil, pero sí que valía la pena.
¿Pero hasta dónde debemos seguir siendo héroes?
¿Abandonar el juego a tiempo es de ser un perdedor?
Hace un tiempo leí en twitter a alguien que decía que lo verdaderamente valiente era hacerlo, abandonar el juego si una vez que has usado todos los ases de debajo de la manga todo sigue igual. Que cuando das das das y no recibes nada a cambio, ninguna recompensa, lo más cobarde era seguir intentándolo.
Aún así hay cosas por las que merece la pena "seguir siendo unos cobardes".
Hay sentimientos tan villanos que no nos dejan rendirnos (y menos mal).
Quizás algún día lo logremos y nos riamos de los valientes sin triunfo.
Algún día...



viernes, 3 de enero de 2014

<<>>

Estás en mi mesita de noche, en mi estantería, 
en mi caja de recuerdos, en mi armario, 
estás en mis pensamientos, en mi corazón... 
Y ahora decides salir de mi vida, 
cómo si eso fuera tan fácil para mí.
Y sin embargo tu corazón no quiere marcharse, 
tu cabeza sigue insistiendo en tu fuga, 
y tus labios confusos ya no saben qué gritar decir,
ellos solo quieren besarme
aunque tu lengua viperina continúe negando lo evidente,
mientras recorre mi cuerpo desde el cuello hacia el ombligo. 
Ay, me conoce demasiado bien para saber lo que me gusta. 
Yo mientras intento autoengañarme, 
como si tan siquiera rozarte no significara nada para mí, 
como si yo alguna vez hubiera sido una persona fría, 
¿fría yo? ¿fría contigo? 
Frío en ocasiones fuiste tú,
pero yo nunca olvidé eso que dicen de que el hielo también quema, 
y tú provocabas y provocas en mí quemaduras de un grado descomunal. 
¿Cómo quieres entonces salir de mi vida 
si ya con tan solo mirarme te darías cuenta de que no soy la misma, 
de que conservo cicatrices que solo tú puedes observar, 
porque fuiste tú el que las causaste? 
Dices una y otra vez que para ti no es tampoco fácil marcharte 
y dejar atrás lo que sentías por mí.
  Sé que aún lo sientes, 
pero no eres lo suficientemente valiente para afrontar que me amas
Lo peor de todo es que ni sales ni entras, 
solo permaneces apoyado en el marco de la puerta 
esperando una respuesta a una pregunta que solo tú puedes responder, 
pues ya sabes que la mía es que entres, 
 que ya he preparado café como los poetas frustrados siempre hacen, 
que he dejado también leche blanca y fría como a los dos nos gusta tomar. 
Entra porque hace frío para que dejes la puerta abierta. 
Necesito tener esa puerta libre para que unos salgan y otros entren. 
Te lo pido por favor, 
sal o entra de una vez 
o sal y tequila será lo único que me calme. 
Pero si te digo la verdad espero que entres y no te vayas nunca,
 y si te vas , siempre dejaré la puerta abierta cómo una idiota, 
porque así es cómo saben amar las mujeres inteligentes, 
como idiotas... 
Y sí, estoy loca y majareta, 
pero prefiero mil veces estar loca por ti y contigo, 
que loca y triste porque te has ido. 
Será por eso que adoro tanto a los gatos, 
arañan y se van como tú hiciste con mi corazón,
 pero cuando aman lo hacen de verdad como tú me demostraste más de una vez
Puedes irte como un gato callejero, 
pero aquí siempre habrá una persona que te espere echándote de menos con la puerta abierta.



¿De estas veces que quieres expresar con pocas palabras lo que sientes, pero el sentimiento es tan grande que ahoga y no deja salir  palabra alguna de tu boca ? Pues ahora mismo me siento así en cuento al título.
Este probablemente es el texto que más me define ahora mismo, y el más sincero que he escrito en estos dos últimos meses en los que me siento así. 
Es tal el sentimiento que me ahoga que no podría resumirlo a una frase, o en este caso a un título, así que, bloggers, llamad a esta entrada como os parezca, que yo me voy a escuchar música, a ver si se me pasa el dolor.
(Como siempre, donde duele inspira)
Saludos.



 

domingo, 29 de diciembre de 2013

Noventa y dos.

Hace tiempo que taché el objetivo número 92 de mi lista de cosas que hacer antes de morir.
Éste era cambiar la vida o la forma de pensar de alguien.Pensé que ya lo había realizado, bueno siendo sincera cada día se realiza aunque sea una mínima parte. Todos los días retienes en tu memoria palabras o momentos que en mayor o menor medida repercuten en tu vida.

Taché este objetivo porque pensé que ya había cambiado la vida o la forma de pensar de un amigo mío, el cual nunca se había enamorado, se reía del amor como el que se ríe de un mal chiste, quizás tenía miedo a él, o no le apetecía conocerlo, pero mira por donde la vida... que el chico por el que menos apostaba porque tuviera una relación seria y sobretodo verdadera, se ha recorrido casi 450 km dejando atrás toda su vida, sus recuerdos, amigos y vivencias en el lugar donde ha vivido toda su vida, solo por mirarla a los ojos y sentirla cerca.
A partir de eso, consideré que el objetivo número 92 estaba realizado, sin embargo me dí cuenta de que ese objetivo no lo había conseguido, pues yo fui el medio para que otra persona tachara de su lista esa meta.

¡Pero por fin lo he conseguido, bloggers!
Sin tan siquiera pensar en las consecuencias de mis actos, recogí a una gatita callejera que me seguía en una noche de sábado (ya es la segunda vez que recojo a un gato callejero que necesita cariño).
Estaba decidida a ayudar a esa gatita, a ofrecerle comida y cariño, aunque solo fuera esa noche. Como una loca a la que no le importa estarlo, cogí al animal y con mi torpeza de 17 centímetros de tacón y un poco de "mareo de fin de semana" puse rumbo a mi casa.
 Me percaté de que uno de mis amigos me acompañaba para que no me pasara nada (si me lees, muchas gracias).
Al llegar a mi casa, nos tiramos horas y horas reflexionando sobre mil cosas, y yo, mientras, con el gatito en mi regazo. En varias ocasiones, él lo intentaba coger, pero sin saber el porqué mi nueva amiguita con bigotes siempre volvía a mí, a acurrucarse sobre mis piernas.
Él frecuentemente me preguntaba que cómo lo hacía, afirmando al segundo que tenía un don con los animales. Yo lo negué, pues pensaba y pienso que los animales no son seres racionales, pero sí es cierto que su gran virtud es poder sentir los sentimientos que las personas transmitimos, y yo en ese momento solo pensaba en darle amor a esa gatita. El chico continuó diciendo "eres demasiado buena", a lo que volví a negárselo, no es cuestión de buenos o malos, la razón por la que no la dejé tirada en la calle maullándome es porque se me habría partido el corazón.
Le dije, a mi amigo, que si por mí fuera acogería en mi casa a todo animal o persona que me necesitara, él pensó que no era posible comparar a una persona con un animal pero ¿y qué nos diferencia? ¿que nosotros pensamos en cómo mejorar nuestra vida mientras destrozamos el mundo? Solo me hace falta imaginar ser esa gatita que recogí, mi gato Leo cuando lo encontré pequeño y moribundo o una persona que duerme en la calle, para darme cuenta de que sean personas o animales, sufrir es sufrir.
Tras esta conversación, y mucho más, mi amigo terminó dándome las gracias, porque sin ser esas mis intenciones él decía que por mí, por ese simple gesto de coger a un gato y perderme un sábado con previsiones de gran noche, por esa simple conversación en la que solo expresé mi opinión y mis emociones, él vería a partir de ese momento a los animales como seres que sienten en vez de lo que me confesó que tenía en mente, que era pegarle una patada al gatito y continuar en los pubs.

Por eso, el objetivo número 92 se merecía esta entrada, o por lo menos yo lo sentía así.

Os dejo aquí un tweet que escribió y que ha hecho que mi piel se ponga de gallina:

"Hay personas que tienen un don y que te hacen cambiar tu perspectiva de la vida en momentos claves. Esas personas son especiales :)"




miércoles, 4 de diciembre de 2013

Pensamiento nº9 P.D:Vuelve

Que no me protejas de la lluvia bajo un paraguas, no.
No quiero que me levantes si me he caído.
No me llames si quieres tomar café.
No me abraces siempre que lo necesite.
Que no me dejes la chaqueta si paso frío y me dejes a la deriva.
¿Planes? Que no, que no quiero planes.

Quiero correr bajo la lluvia, mojarme, contigo.
Si me caigo no me levantes, quizás me vuelva a caer y ya ni te des cuenta. Túmbate a mi lado.
No quiero tardes de cafés, quiero tardes de buenas conversaciones con café.
Abrázame siempre, incluso cuando no te esté mirando, sorpréndeme por la espalda, por favor.
Tampoco quiero tu chaqueta (ni su chaqueta si es lo que te estás preguntando). 
Prefiero que seas tú el que sepa hacerme olvidar el frío.
Quiero una vida sin continuos planes. Quiero sorpresas, imprevistos, decisiones de última hora, nervios, locuras, quiero que mi vida sea una constante locura llena de anécdotas. 

Lo único que doy por seguro, y quizás sea una gran locura, es que siempre te echaré de menos. .

Pd: Si vuelves, te estaré esperando bajo la lluvia (pero vuelve, no quiero mojarme sin razón)








Echa una última ojeada a: